El paquete económico o la Cajita Infeliz 2020

De entre los gustos culposos destaca aquella cajita del payaso, alta en colesterol repleta de porquerías “grasosas pero sabrosas”. De niños dependíamos del juicio de nuestros padres que usaban a veces la cajita feliz para cuando, por encontrarnos insoportables no nos podían meter en una más grande para enviarnos por vía express a Tombuctú. Ya con la boca muy ocupada con grasas, azúcares, harinas y algún juguetillo armable nos podían archivar aunque fuera un rato. Digamos que la cajita feliz tal vez no lo era tanto para nosotros, sino también para ellos.

El paquete económico que ahora presenta nuestro, poco feliz, Secretario de Hacienda en algo se parece a las cajitas malonas. De tanta chatarra que hay dentro, no resulta tan fácil aquello que podrá ser nutritivo y propicio para el desarrollo económico del país. Es clara la inscripción al programa de los cuida kilos de los Órganos Reguladores, a los cuales no solo se les cortó la grasa, que ya ni tenían, sino que ya están alistados para los juegos del hambre. Qué bueno que los comisionados sílfide como Guillermo García Alcocer y Montserrat Ramiro abandonaron la mesa, o de lo contrario se los hubiera llevado la calaca. Otros más robustos tal vez hubieran aguantado con sus reservas de grasa corporal. No decimos nombres para no ofender a los presentes, o mejor dicho; ausentes.

Cajita Infeliz

Para darnos una idea de la hambruna regulatoria debemos destacar que la suma de los presupuestos de ambos reguladores se redujo casi un 50% de 2019 a 2020. En poco tiempo los comisionados, alguna vez rozagantes, tendrán el aspecto del niño con el pijama de rayas sin ser eximidos de trabajar a marchas forzadas.

Nada que ver con el presupuesto de la Secretaría de Energía, la cual se llevó la más cachetona, con un presupuesto de 47,399.7 millones de pesos. Este monto no es nada despreciable si se asume que las labores de la Secretaría son principalmente administrativas, que no requieren mucho más del uso de la cabeza, lápiz y papel. En cuanto al potencial intelectivo de los funcionarios de la SENER, es clarísimo que lo que la natura non da, el presupuesto non presta. Ora sí, con dinero y sin dinero, seguirá siendo un mugrero.

En cuanto a Pemex y CFE, el aumento de presupuesto del primero es de aproximadamente el 9%, mientras que CFE, como el coronel, no tiene quien le escriba y apenitas le aumentaron poco más del 1% El destino de los recursos de Pemex son muy parecidos a los de siempre: perforación de pozos, yarayarayara; abastecimiento de petrolíferos para todos los mexicanos yarayarayara; inversión en logística, yarayarayara; y no faltaba más, la nunca suficientemente mentada y ya por muchos aborrecida: la Rechinería de Dos Bocas. En CFE sí hay novedades, aquí el contenido del huevito Kinder Sorpresa se llama Internet para Todos. No seremos los mexicanos quienes saboreemos lo dulce de esta golosina sino que cabe la sospecha que será Fat Boy Slim quien se relama los bigotes. Yarayarayara.

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La risa en vacaciones del sector energético.

Las Energeeks han vuelto después de unas vacaciones singularmente acontecidas. Cosas interesantes hubo apasto durante estos meses de esparcimiento veraniego. Con el bote de palomitas tamaño ultra familiar observamos acontecimientos dignos del sainete político más chafaldrano. Primero tomamos carretera rumbo a la mansión embrujada de Don Manuel Bartlett, sus amenazas (ahora felizmente intrascendentes) de demandar en arbitraje a las empresas transportistas de gas fueron como espectros que de repente nos asaltaban desde sus féretros. Con cara mortecina, Don Manuel sacó el cuchillo cebollero e hizo aspavientos mil de cortar tubo por tubo. !Booo!

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Otro sobresalto rompe nervios fue el muy aguardado y decepcionante programa de negocios de Petróleos Mexicanos. Corregimos: fue decepcionante únicamente para los ingenuos que esperaban algo distinto de este gobierno. Lo sorprendente no es tanto la extrañante insistencia en volver a entronizar a Pemex en su situación monopólica. Lo que realmente es inescrutable es cómo pretenden lograrlo sin dinero. Y entre más insisten en hacer que México sea territorio Pemex, más las calificadoras castigan su situación financiera. La degradación ha sido tal que ya las agencias malosas prefieren guardar silencio.

Acto seguido, Carlos Urzúa emprendió la marcha de Zacatecas con estruendosa banda dominguera: con una tuba grandota y unos platillos de lata. Sin decir ¡agua va!, a media mañana de un martes, el profe Urzúa sacudió al peso y al país con imputaciones harto graves de intromisión de ineptos en su trabajo y de los tan denostados, nunca suficientemente abominados, conflictos de interés. Otra vez, todos corrimos por el bote de palomitas multi familiar en suspenso de saber a quién se refería y por qué. Pero ¡booo! 

Al día siguiente cuando fue entrevistado por diversos medios, en particular la revista Proceso, dijo que estas imputaciones no le constaban. En cualquier otro país el profe Urzúa hubiera recibido, al menos, pamba con picahielo por andar de bocón e irresponsable. Celebramos que haya vuelto a la torre de marfil en donde sus declaraciones no causarán el colapso del peso, ni de la Bolsa Mexicana de Valores. ¡Que con su Puaré se lo coma!

Otro detalle simpático fue la inauguración de las obras de la rechinería de Dos Bocas cuando aún no se contaba con la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental de la misma. Como nuestros aluxes en Pemex nos han informado que ésta es una porquería, quizás sea indiferente que la refinería se construya con o sin ella. 

Volvimos a clases con una buena noticia: la CFE llegó a un acuerdo, al parecer, satisfactorio tanto para los tuberos como para nuestra otrora empresa de clase mundial. El presidente quedó tan contento que al anunciarse el acuerdo pidió, como su predecesor, el aplauso del público. Este acuerdo además de salvarnos de la precariedad energética, según su dicho, nos ahorrará 7,500 millones de dólares. Aún no hay explicación de este gran ahorro. A decir verdad, aún no hay claridad de nada, porque tanto la negociación como el acuerdo mismo, destacan por su opacidad. Lo que sí se vió a todas luces es el beneplácito de Don Carlos Slim quien se mostró singularmente expansivo durante la ceremonia. Tal vez todo México no vuelva a ser territorio de Pemex, pero todo pinta a que con los favores y gracias de este gobierno nuestro subsuelo podría convertirse en territorio telhell. 

La risa en vacacioens

Continuará.