Sin gas y sin luz. ¡Nos vamos por un tubo!

Extraños son los caminos del señor López Obrador, con quien además no estamos mejor. En las últimas semanas, queridos lectores, hemos dado gigantes malos pasos en cuestiones energéticas. Cuando a Pemex le es degradada su capacidad crediticia al grado  de que sus bonos valen literalmente un cacahuate, el presidente anuncia exactamente lo contrario a lo que podría mejorar su capacidad crediticia. Verbigracia, se dieron por extintos los farmouts hasta nuevo aviso. Para los que no han estado en el ajo de la Reforma cabe aclarar que los farmouts son las coinversiones de Pemex con particulares, cuyo propósito ha sido aliviar a Pemex de la carga financiera y de riesgo geológico para los proyectos más caros y más complejos. Con esto volvemos a la propuesta sentimentaloide y no menos boba de que Pemex puede solo; y que si no puede solo no hará nada. La noticia de la suspensión indefinida de los farmouts fue recibida con desconsuelo por lo que sostenemos que Pemex necesita ayuda, mucha y de los mejores. Ningún mexicano en su sano juicio podría sentenciar a Pemex a pudrirse solo pero con semejantes medidas dudamos que alguien pueda ayudarlo. 

 

Y una vez recibidas las malas noticias sobre Pemex, en los últimos días resonó una muy mala noticia desde la hermana república de Yucatán. Según el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) la bella tierra bosha iba a sufrir desabasto de energía eléctrica, en particular por el desabasto del gas natural requerido para alimentar la central eléctrica Mérida III. ¡Bomba! A las cuantas horas, el mismo CENACE desmintió su dicho, llamándolo infundado. A la opinión pública el CENACE, dijo del CENACE, que había dicho puras mentiras. Que no habría apagón alguno en la península de Yucatán por estar el problema de abasto de combustibles para la generación eléctrica debidamente resuelto. Luego cabe preguntarse ¿a quién le creemos? Al CENACE que miente o al CENACE que dice que el CENACE miente. Sin embargo, como no sabemos cuál miente pues mejor no le creemos a nadie. En la mañanera siguiente, envuelto México en la perplejidad de las mentiras y los desmentidos, salió el presidente a alimentar nuestra confusión. En esta ocasión, AMLO anunció la construcción de una central eléctrica para impedir los apagones. Cuando tuvimos a bien opinar sobre esta solución, con gran desconcierto afirmamos que no es la planta de generación lo que falta, sino el tubo para llevar el gas a la planta Mérida III y la infraestructura de transmisión para llevar la electricidad de la misma planta a los centros de consumo. Así el primer mandatario anunció que resolvería el problema con lo único que no es requerido: una planta de generación. Curioso es que Andrés Manuel haya anunciado la construcción de una planta, cuando lo que se necesita es combustible, un tubo para hacerlo llegar y redes para que el flujo eléctrico viaje. ¿Quién asesora al presidente? Se nota que quien lo informa es la señora Secretaria de Energía.

Marino

Y hablando de tubos, el presidente y su equipo pusieron la cereza en el pastel. Justo acaban de terminar la construcción del ducto marino del Sur de Texas a Tuxpan pero ahora la CFE se resiste a emitir la aceptación de la obra, en tanto la empresa no acepte la modificación de algunas cláusulas del contrato de transporte, que le dan derecho a estas empresas a ciertos pagos, que conforme al contrato, CFE les debe. De hecho, los medios han reportado que CFE ha demandado a las empresas por la vía del arbitraje internacional comercial, la nulidad de estas cláusulas. Así resuelve nuestro gobierno la escasez de gas y de infraestructura de transporte, demandando a las empresas que están listas para dárnoslos. Las rabietas de Bartlett causarán que el país se vaya por un tubo. Todavía estamos muy lejos de ver la luz al final del túnel. 

Marino (1)

The End.

2 comentarios sobre “Sin gas y sin luz. ¡Nos vamos por un tubo!

  1. Miriam, como siempre atinadísimo tu artículo y análisis objetivo con buen juego de palabras en el mismo. ¡Nadie entiende por qué el Presidente no ve, no oye, no entiende! ¿Políticamente es tan difícil aceptar las realidades que viven los pobladores e industriales del país? ¿La Secretaria de Energía no sabe o no entiende? ¿Tampoco el titular de la CFE, el famoso señor Bartlett?
    Como dicen: “Dios nos agarre confesados” con este trío que no toca bien la música vernácula.

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