De lo que debemos hablar cuando hablamos de Reguladores

Casi nadie sabe para qué sirve un regulador. Por qué deben existir.  A veces ni siquiera los mismos reguladores saben cuál es su verdadera función. Estamos en una coyuntura realmente apretada en lo que toca la situación de los reguladores energéticos en México. Por esta razón es importante la reflexión sobre su sentido y de ahí decidir si nos convienen o no. Ciertamente, nadie quiere tener ni mantener más burocracia de la estrictamente necesaria.

Recordemos un poco de cómo surgen estos órganos y para qué han servido. Comenzamos con el más joven, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). Ésta nació en el contexto de la Reforma Energética de 2008, cuando sin una razón clara, tanto el gobierno de Calderón como el Congreso decidieron que había que contar con un regulador técnico para la exploración y extracción de los hidrocarburos en México. En ese momento la creación de la CNH parecía un simple antojo político. Al no haber competidores para Pemex el contar con un regulador para un solo regulado parecía caprichoso. Y aun cuando la CNH podía expedir normas técnicas y emitir dictámenes y/u opiniones sobre distintas actividades extractivas de Pemex, no se entendía bien por qué eso no lo podía hacer la ya existente Dirección General de Extracción de Hidrocarburos de la SENER. No se veía el sentido de crear una institución paralela a esa dirección ni se entendían justificados los costos. Parecía que a Juan Carlos Zepeda, presidente de la CNH hasta hace unos días, le habían comprado un escritorio más caro pero no más útil.

Todos esperábamos que Zepeda estuviera a las órdenes de Georgina Kessel quien había asentido a la creación de la CNH pero de ninguna manera le hacía gracia que la CNH existiera como una instancia aparte de la SENER y que podría ser un contrapeso. El chasco fue cuando Zepeda se tomó en serio su trabajo y se salió del huacal de SENER. Por primera vez en la historia de Pemex la CNH osó contradecir sus reservas y su potencial productivo en Chicontepec. Nadie en esta historia le había metido una zancadilla al gigante egoísta llamado Pemex, que se irguió lastimado ante la inferencia del regulador de que mentía. Los medios cubrieron la noticia con asombro. Goliat había encontrado su David. Desde ese momento los mexicanos tuvimos un regulador de exploración y extracción de hidrocarburos cuyo costo económico y social valiera la pena.

La suerte de la CNH cambió radicalmente con la Reforma Energética de 2013, cuando a las facultades anteriores se le sumaron la licitación y administración de contratos petroleros para Pemex pero también para sus competidores. Así durante cinco años la CNH se ha encargado de organizar los concursos y de elegir a los operadores más aptos para la extracción de nuestros recursos. Ahora debe de administrar los contratos que ha otorgado. Una acción muy importante de la CNH ha sido internalizar y administrar la información geológica de nuestro subsuelo, de forma tal que Pemex ya no pueda usarla ni manipularla de forma anticompetitiva. La CNH ha abierto esa información en igualdad de condiciones a todos los competidores y con el desarrollo del mercado se espera que Pemex disminuya su poder monopólico sobre esa información. En poco tiempo la CNH ha hecho mucho con poco. En un ambiente de precios bajos del crudo adjudicó más de 100 contratos sin que estos últimos hayan sido perfectos. La imperfección contractual y los precios bajos pudieron haber resultado en licitaciones muy deslucidas. Sin embargo, la CNH se posicionó como un regulador respetado en el mundo que le mereció la confianza de los inversores.

Sísmica Golfo de México

Si nos quedamos sin un mercado de áreas de exploración y extracción de hidrocarburos tal vez ya no tenga mucho sentido tener un regulador. La pregunta es ¿Nos conviene quedarnos sin ese mercado? ¿Podemos volver a entronizar a Pemex como el único terrateniente petrolero en México? La vastedad de nuestra riqueza y las limitaciones de los recursos financieros y humanos de Pemex nos hacen pensar que no. México es un país demasiado grande y demasiado rico para ser operado por una sola empresa, sea del Estado o de cualquier otra persona. Nuestro potencial es importante. Agradezcamos que es así y hagámosle justicia, no a Pemex, sino a nuestro patrimonio natural. Al elegir quienes lo extraen. Esa es la función de CNH.

Este post continuará. En nuestra próxima entrada hablaremos sobre la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

Queremos conocer sus opiniones. ¿Conocían la historia de CNH?

¿Qué otros temas sugieren?

2 comentarios sobre “De lo que debemos hablar cuando hablamos de Reguladores

  1. Bienvenido este foro de discusión, muy necesario para orientarnos con contribuciones y visión. Soy un convencido de qué hay conocimiento y talento disperso, que objetivamente puede contribuir a formar una visión del futuro de la energía en Mexico.
    Tengo dos sugerencias simples:
    1. Ampliar el alcance a todo tipo de energias, incluyendo las renovables que estén en desarrollo; Contando nuestro país con una posición geográficamente privilegiada para captar energía solar, hay potencial para las bioenergías no convencionales, su investigación teórica, pero principalmente ya pensando en su incorporación en una implantación aterrizará para la reconversión energética. Hay mucho terreno por recorrer en este campo donde se cae ya en el alcance del CONACYT y organismos aledaños, que no tienen el foco bien calibrado en ello. Las fronteras de un cambio en el perfil energético mundial ya se cruzaron, y todavía pensamos mucho en lo que empieza a ser pasado.
    2. Invitar a todos aquellos que de alguna manera tengamos interés en contribuir, que lo hagamos con alteza de miras, buscando la discusión productiva, positiva y conceptual, evitando caer en comentarios estériles y mucho menos con tintes políticos.

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  2. Lo que se necesita es saber a ciencia cierta si la CNH se condujo con transparencia al otorgar los bloques licitados de acuerdo a los contratos ya firmados, a final de cuenta a PEMEX no se le otorgaron ventajas posibles para ser un competidor.

    Es como la refinería de Deer Park, donde PEMEX es 50% dueño, se le pago a shell 11 mil millones de dolares en el sexenio de salinas de gortari,es la 6a mas grande de EU con una capacidad de refinación de 360 mil barriles diarios y PEMEX no recibe un solo peso de ganancia, ademas se le paga para refinar crudo mexicano, esa refinería tiene ganancias por mas de 2 mil millones de dolares anuales.

    De lo anterior lo que necesita Mexico es transparencia en los contratos que otorgo la CNH bajo el mando de Juan Carlos Zepeda que fue puesto por FCH y ratificado por EPN bajo los intereses de ambos gobiernos.

    Urge que en México como en todo el mundo haya transparencia, sabemos que nivel mundial todas las empresas petrolera ejercen cierto grado de corrupción, lo que se espera en este sexenio que haya un piso parejo en todos los procesos licitatorios.

    Saludos

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